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La cinta presidencial quedó vacante

Yasser Molina decidió dejar a Derqui y continuará su carrera en otro club, todavía a definir. “Las cuestiones en las que uno discrepa son de fondo. Preferí dar un paso al costado y no ser un líder negativo”, declaró. Entrevista a fondo analizando el futuro del deporte en Pilar.

En medio de la cuarentena que le dio un paréntesis a la temporada 2021 de la Federación Metropolitana de Vóley, Presidente Derqui ya no tendrá al capitán que lo guio en el ciclo exitoso de los últimos que tuvo su mayor alegría con el ascenso a Segunda en unas finales memorables frente a Defensores de Banfield B.

Yasser Molina anunció esta semana que se alejará de la calle Dorrego y seguirá su carrera en un nuevo destino, todavía a confirmar.

Punto Directo entrevistó al Turco y en una charla a fondo, el derquino contó todos los detalles de la salida, el futuro personal como también sus sueños con el deporte que lo apasiona.

“Mi salida fue repentina. El grupo siempre tuvo sus referentes de años que pueden tomar la posta. Espero que esta decisión, con todo lo difícil que fue, también haga que haya lugar para los chicos en la División Superior. Hay chicos con un nivel increíble, que pueden ocupar el lugar. Aunque hoy ya no puedo opinar más que como hincha”, apuntó el Turco.

“Lo que motivó es principalmente algunas discordancias en las formas. Me daba cuenta que no estaba dentro del proyecto deportivo del entrenador, pero se me mantenía por una cuestión de peso propio dentro del plantel”, describió Molina de la salida de Derqui.

“Algo que está por encima de cualquier otra persona es el club. No servía en nada que yo fuera una persona que no estuviera bien predispuesta. Además, con el rol que tengo, terminaría de cargar con energía negativa a mis compañeros y las personas que tenía alrededor. No quería ser un líder negativo”, argumentó.

“Además, no son solo cuestiones personales. Las cuestiones en las que uno discrepa son también de fondo. Jugadores que han sido muy importantes para conseguir este gran objetivo deberían estar disfrutándolo y no quizá tener incorporaciones, donde el nivel es menor”, analizó.

“Preferí dar un paso al costado. Lo que esté por encima de todo sea el club. Si se dieran las condiciones, en algún momento nos volveremos a encontrar. Sino, será un lugar donde siempre voy a estar contento de haber pasado”, aseguró.

-¿Es una despedida para siempre o un hasta pronto?

-No puedo hacer futurología y menos con estas cuestiones. Donde está involucrado el corazón es difícil tener certezas. Sabina dice “en el lugar donde fuiste feliz, no deberías tratar de volver”. La realidad es que hoy tomé esta decisión, es una pausa.

-¿Qué dejás atrás con esta decisión?

– Mucho, muchísimo. Es algo que me costó. Fue un proceso muy duro con uno mismo. Fue hablarlo con la familia, con amigos. Tengo un arraigo muy grande con Derqui como localidad. Es el lugar donde nací, donde crecí, mi barrio, es todo. Dejar de representar eso es durísimo. El cariño de la gente, todo lo que se formó en 2019 y 2020 si no pasaba lo de la pandemia. Dejo atrás amigos, conocidos, familia, grandes personas. Dejo atrás lindas y malas experiencias. El hecho de haber empezado una cancha sim vestuarios y hoy dejarla con gradas y vestuarios. El avance y la buena gestión del club. Son muchos años de pelear contra un montón de cosas por el bien del club y el bien del vóley.

-¿Cuáles son los momentos imborrables que te quedan?

– Como jugador, las dos finales. La final perdida con Comunicaciones y la ganada frente Defensores de Banfield. Fueron dos puntos muy importantes. En el 2018 quizás éramos el gran candidato, por tener una calidad individual impresionante y no se pudo amalgamar el grupo, no llegamos a entender bien el mensaje del entrenador y se perdió por detalles.

En 2019, sin quizás tanta calidad individual, aunque teníamos plantel, supimos llegar a la idea que el entrenador quería. Fuimos el último equipo que perdió el invicto en la Federación (17 partidos), no perdimos como local. Después, como hincha, siempre recuerdo el torneo de los chicos Sub 13. Ahí se vio lo que es la familia del vóley de Derqui y espero que sea lo que siempre perdure. Dios quiera que sean los que mañana representen al club.

-¿Por dónde imaginás el futuro de Derqui?

– Si algo que me gustaría ver el día de mañana en una portada, en un cartel o solapa de colectivo es ver a los chicos de las inferiores, quienes siempre estuvieron con la camiseta. Somos más que un club de barrio, pero seguimos siendo un club de barrio.

-¿Cómo sigue tu etapa de jugador?

– Estoy hablando con algunos clubes de la zona. Iba a utilizar esta semana para ir a probarme donde me abrieron las puertas, pero la pandemia complicó todo. La idea es seguir jugando, de hecho era jugar en Derqui. Si hago bien las cosas desde lo físico y nutricional me quedan unos cuantos años más. La idea es ir a un lugar cercano, que no demande mucho en viaje. Vivo cerca de Panamericana, pero la idea no es estar viajando demasiado.

“Hoy la nueva cuarentena me va a dar el tiempo de pensar en dónde jugar. Sea en la categoría que sea, porque hablé con clubes de Primera, de Segunda y de Tercera también. Sea donde sea, hacerlo en un club que tenga aspiraciones, que se pueda sentir cómodo de pelear, que el nivel de entrenamiento y exigencia sean buenos”, concluyó Molina.

El futuro del vóley de Pilar

Como un referente del deporte de Pilar, Molina diagnostica que el vóley en Pilar “va en constante crecimiento”. “Es importante que el vóley local no tenga mezquindades entre los clubes. Que haya mancomunidad, solidaridad entre todos los clubes. Hoy quizás es Derqui el referente por categoría, infraestructura, por el plantel y muchas cosas más”, destacó el Turco.

“Pero no hay que olvidarse lo que hizo Quique Laneri con nada. Empezando a pulmón ha construido un club donde se ganó el respeto, donde hoy es candidato en Tercera. Fomentar la práctica del vóley, que el deporte crezca es el objetivo”, puntualizó.

-¿Se puede pensar en un proyecto como fue Pilar Vóley?

– Espero que el día de mañana se arme un proyecto autosuficiente, que tenga ayuda del Estado, que siempre es necesario. Pero que se acerquen marcas, que pueda representar a Pilar en una Liga a nivel Nacional. Están dadas las condiciones y está el material humano. Hay grandísimos entrenadores y hay muchos chicos que empiezan a cumplir con estándares de altura, de juego. Hay que prestarle atención al desarrollo. Hay a quienes hay que ponerles el ojo para los años venideros.

-¿La presencia en la elite de Fabián Flores y Lorenzo Nieto son un faro hacia donde apuntar?

– Hoy Pilar tiene dos representantes en la Liga Nacional y han salido de la escuela municipal. Entonces imaginémonos si además de todo lo que se hace y se hace bien, se prestara un poco más de atención al desarrollo de estos chicos que pueden tener una carrera profesional con el vóley. No solo para la representación del distrito, sino para el desarrollo de ellos como deportistas.

Una vida en la cancha

Yasser se acercó a una cancha de vóley a los 12 años en el club Unión de Derqui, que quedaba frente a su casa. “me invitó un primo”, recordó el Turco.

Jugó en diferentes ligas locales, regionales en la mítica AVA. También tuvo un breve paso por Muni Pilar y luego fue a Centro Galicia en Nivel A de la Federación Metropolitana.

“Me sirvió mucho para enfrentar a jugadores que hoy lo hacen profesionalmente”, recordó.

En su regreso a la ciudad formó parte de Monterrey, con ascenso de Nivel C a Nivel B. Hasta que desembarcó en el ciclo de Presidente Derqui que lo llevó hasta Segunda de la Metro.

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